
Sin saber sobre qué escribir, sin saber qué decir. Noto como si lo que quisiera contar no sirviera para nada, no me salen las palabras, culpa tuya y culpa mía, tuya porque me dejastes sola sin saberlo, culpa mía porque me entregué a tí al máximo.
Ya no hay ganas de escribir, cansancio, dejadez, estress... demasiadas son las cosas que me recuerdan a tí cuando estoy en mi rinconcito, demasiadas por no decir todas.
Silencio, se me ha olvidado escribir, las palabras no me fluyen, ya no hay nada que me anime a seguir haciéndolo.
Oscuridad, es lo único que veo a mi alrededor, te llevastes quién sabe donde toda tu luz y toda la mía.
Sorda, no consigo oir ni mis propias palabras, el llanto desagarrador de mi alma me dejó sorda y con él se han ido los sonidos de tus risas, de tu voz.
Si consigo despertar de esta letanía, volveré a caminar, si no, esto quedará cerrado para siempre.